Transmisión · FP Automoción

Transmisión variable continua (CVT)

Dos poleas variables crean infinitas relaciones dentro de un rango

Una CVT de correa no utiliza marchas fijas. Dos poleas formadas por semiconos cambian su diámetro útil al acercarse o separarse. Una correa metálica de empuje enlaza ambas poleas, de modo que la relación varía de forma continua.

Dos posiciones de una transmisión CVT Al arrancar, la correa trabaja a radio pequeño en la polea motriz y grande en la conducida; a velocidad alta ocurre lo contrario. Arranque · relación corta Motriz: radio pequeño Salida: radio grande Más par · menos velocidad Crucero · relación larga Motriz: radio grande Salida: radio pequeño Menos rpm · más velocidad

Ventajas y límites

  • La centralita puede mantener el motor cerca de su régimen más eficiente o de máxima potencia mientras la velocidad del vehículo sigue aumentando.
  • La correa metálica trabaja comprimida entre los conos y necesita una presión hidráulica elevada; aceite y filtro incorrectos aceleran el desgaste.
  • El acoplamiento para arrancar puede ser un convertidor de par o un embrague, según el diseño.
  • La sensación de rpm constantes mientras el coche acelera es normal y se conoce como efecto elástico; muchas cajas simulan marchas para resultar más familiares.
  • Una e-CVT híbrida de reparto de potencia usa un tren planetario y máquinas eléctricas: no es la misma transmisión que una CVT de poleas y correa.
Recreación fotográfica de una CVT abierta con dos poleas cónicas y una correa metálica continua

Recreación fotográfica conceptual generada para MotorSuiteLab; el diagrama superior explica el cambio de radios.

Podcast

MotorSuiteLab en Spotify

Escucha el podcast sobre automoción, taller y formación técnica.