La tracción integral puede enviar par a las cuatro ruedas, pero no todos los sistemas funcionan igual. Un AWD permanente suele permitir diferencias de velocidad entre ejes; uno conectable acopla el segundo eje cuando hace falta; un 4x4 de campo puede añadir bloqueo y reductora.
Sistemas habituales
- AWD permanente: usa un diferencial central o un dispositivo equivalente para admitir distintas velocidades entre ambos ejes en curva.
- AWD conectable: un embrague multidisco acopla el segundo eje bajo demanda; puede anticiparse usando acelerador, giro de volante y sensores ABS.
- 4x4 conectable clásico: une rígidamente los ejes en modo 4H/4L. No debe usarse sobre asfalto seco si no existe diferencial central, porque acumula tensión en la transmisión.
- La reductora añade una relación muy corta para avanzar despacio con más par y control fuera de carretera.
- Los cuatro neumáticos deben tener medidas y desgaste compatibles: diferencias de circunferencia fuerzan embragues, diferencial central y transfer.
Recreación fotográfica conceptual generada para MotorSuiteLab; el esquema superior resume el reparto de par.
Reconocer el sistema en un vehículo real
- Quattro (Audi), xDrive (BMW), 4Matic (Mercedes): sistemas AWD permanentes que reparten par de fábrica entre ejes y lo ajustan en tiempo real según el agarre disponible.
- AWD conectable bajo demanda: habitual en compactos y SUV urbanos; circula en tracción delantera la mayor parte del tiempo y acopla el eje trasero solo cuando detecta deslizamiento, para ahorrar consumo.
- Un ruido o vibración solo en curvas cerradas y a baja velocidad en un 4x4 conectable puede ser el llamado "wind-up" por rodar en modo bloqueado sobre asfalto seco, no necesariamente una avería.
- La caja de transferencia también lleva su propio aceite y mantenimiento, independiente del de los diferenciales delantero y trasero.