El refrigerante transporta calor, protege frente a congelación y ebullición, evita corrosión y lubrica la bomba. La mezcla y especificación deben ser las indicadas por el fabricante: el color por sí solo no garantiza compatibilidad.
Transferencia térmicaRecoge calor del bloque y lo entrega al radiador.
ProtecciónReduce congelación, cavitación, corrosión y depósitos.
PresiónEl tapón regula la presión y eleva el margen frente a ebullición.
ExpansiónEl vaso admite el aumento de volumen al calentarse.
Ilustración técnica generada para MotorSuiteLab; rojo indica refrigerante caliente y azul el retorno enfriado.
- El tapón tiene válvulas calibradas: un cierre defectuoso puede causar pérdidas, ebullición prematura o manguitos deformados.
- Mezclar refrigerantes incompatibles puede formar lodos y reducir la protección anticorrosiva.
- Después de abrir el circuito hay que purgarlo; una bolsa de aire impide la circulación y falsea la lectura de temperatura.
SeguridadNunca abras el tapón con el motor caliente. El circuito puede estar presurizado y expulsar líquido a alta temperatura.
Actividad de aulaIdentifica en la ilustración el circuito caliente, el retorno frío y los dos elementos que controlan temperatura y presión.
Familias de refrigerante y su compatibilidad
- Las tecnologías anticorrosivas más habituales son IAT (inorgánica, tradicional, verde), OAT (orgánica, de larga duración, naranja o roja) e HOAT (híbrida). No basta con el color: hay que confirmar la especificación exacta del fabricante antes de mezclar o rellenar.
- Un refractómetro mide con precisión el punto de congelación real de la mezcla, más fiable que un densímetro flotante barato para verificar la proporción de anticongelante.
- Rellenar solo con agua, aunque sea de forma puntual, diluye el paquete anticorrosivo y reduce la protección frente a congelación en climas fríos.