El líquido de frenos debe transmitir presión, lubricar componentes y soportar temperaturas elevadas. Los fluidos DOT 3, DOT 4 y DOT 5.1 absorben humedad con el tiempo; esa agua reduce el punto de ebullición y favorece corrosión interna.
Reglas importantes
- Debe usarse la especificación indicada en la tapa o manual. Un DOT con número mayor no sustituye automáticamente al recomendado.
- DOT 5 es de silicona y no debe confundirse con DOT 5.1 ni mezclarse con sistemas diseñados para fluidos glicólicos.
- El color no mide de forma fiable el contenido de agua; el intervalo de sustitución y la medición adecuada dependen del fabricante.
- El orden y procedimiento de purgado no son universales. Si entra aire en el modulador ABS puede ser necesaria una función de diagnosis para accionar sus válvulas y bomba.
- El líquido usado no se reutiliza y ataca pintura y algunos materiales. Debe recogerse sin contaminar y gestionarse como residuo.
Recreación fotográfica didáctica generada para MotorSuiteLab; siempre debe seguirse el procedimiento del fabricante.
Punto de ebullición seco vs. húmedo
Cada especificación DOT define dos temperaturas: el punto de ebullición en seco (líquido nuevo, sin agua) y en húmedo (tras absorber un 3,7 % de humedad, el límite normativo de referencia). Un DOT 4 típico ronda 230 ºC en seco pero puede bajar a 155 ºC en húmedo — de ahí que un líquido "viejo" a simple vista normal pueda hervir en una frenada fuerte en montaña aunque no tenga aspecto sucio.
- Un comprobador de humedad (por conductividad eléctrica) o un refractómetro permiten estimar el envejecimiento del líquido sin necesidad de cambiarlo a ciegas por calendario.
- El uso intensivo en montaña, pista o remolque acelera el envejecimiento por el calor generado, aunque el vehículo tenga pocos kilómetros o poco tiempo desde el último cambio.