El CAN Bus (Controller Area Network) es una red de comunicaciones que permite que todas las UCEs del vehículo intercambien datos por un único cable de par trenzado, en lugar de usar un cable por señal.
- Un vehículo moderno puede tener 50–100 UCEs conectadas al bus CAN. Sin CAN, se necesitarían miles de cables.
- El CAN usa par diferencial: CAN_H y CAN_L. La señal se transmite como diferencia de tensión entre ambos hilos, lo que hace la comunicación muy resistente a interferencias.
- Los diagnósticos OBD-II acceden al CAN bus y pueden leer datos de cualquier UCE conectada, no solo la del motor.
- Si hay un cortocircuito en el CAN bus, puede dejar inoperativos todos los sistemas del vehículo simultáneamente.
Red CAN ISO 11898-2 — EE JRW / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)
Comprobación básica y otras redes del vehículo
- Con el contacto puesto y el bus en reposo, la resistencia medida entre CAN_H y CAN_L en el conector OBD-II debe rondar 60 Ω (los dos terminadores de 120 Ω en paralelo); un valor muy distinto apunta a un terminador dañado o a un cortocircuito/apertura en el bus.
- No todo el vehículo usa CAN: el bus LIN (más lento y económico) se emplea para funciones no críticas como elevalunas, climatización de asientos o sensores de lluvia, reduciendo coste donde no hace falta la velocidad del CAN.
- Los vehículos más recientes incorporan CAN-FD (Flexible Data-rate), que transmite paquetes de datos más grandes y a mayor velocidad para soportar la cantidad creciente de sensores y funciones de conducción asistida.
- Un fallo de comunicación en un solo nodo puede generar múltiples códigos de avería en centralitas distintas que, en realidad, solo están reportando la pérdida de datos de esa única UCE silenciosa.