La caja de cambios usa pares de engranajes de distinto tamaño para multiplicar o reducir el par del motor antes de llegar a las ruedas. Cada marcha tiene una relación distinta que adapta el motor a la velocidad del vehículo.
- 1ª marcha multiplica el par del motor ~4:1 para arrancar y superar pendientes. 5ª/6ª tienen relación ~1:1 o overdrive para ahorrar en autopista.
- El sincronizador (cono de fricción) iguala las velocidades de los engranajes antes de engranarlos. Sin él, los dientes colisionarían — es el "crunch" al cambiar sin embrague.
- En muchas cajas, la marcha atrás usa dentado recto y puede carecer de sincronizador; conviene detener completamente el vehículo antes de engranarla.
- Sincronizadores desgastados: la marcha "rechina" al entrar o "se sale" al soltar la palanca.
Averías habituales y su origen
- Horquillas de selección desgastadas o un cable/varillaje de cambio descentrado pueden simular un sincronizador dañado sin serlo; conviene revisar el mando externo antes de abrir la caja.
- Un zumbido que varía con las RPM (no con la velocidad del coche) suele venir de un rodamiento de un eje interno; si varía con la velocidad del vehículo, apunta más al diferencial o a los palieres.
- El aceite de caja manual también se degrada y contamina con partículas metálicas del desgaste normal; revisarlo con un cambio periódico prolonga la vida de sincronizadores y rodamientos.
- La relación de desmultiplicación total de cada marcha combina la relación interna de la caja con la del grupo diferencial — dos coches con la misma "5ª" en la palanca pueden rodar a RPM muy distintas según ese grupo final.