La geometría de ruedas define la posición y orientación de cada rueda respecto al chasis. Afecta directamente al desgaste del neumático, la estabilidad en línea recta, el comportamiento en curva y el consumo.
- Caída negativa (−): la parte superior de la rueda se inclina hacia el interior del vehículo. Puede mejorar el apoyo en curva, pero un exceso desgasta el interior del neumático.
- Toe-in (convergencia positiva): las puntas de las ruedas apuntan ligeramente hacia dentro. Da estabilidad en línea recta — lo habitual en ejes traseros.
- Avance positivo (caster +): el eje de dirección está inclinado hacia atrás en la parte superior. Genera el efecto de "retorno automático" del volante tras una curva.
- Una geometría fuera de tolerancia por un golpe provoca desgaste irregular del neumático (ceja en el borde interior o exterior) y el coche "tira" hacia un lado al soltar el volante.
Cuándo toca pasar por el alineador
- Después de sustituir rótulas, silentblocks, brazos de suspensión o la propia dirección, y siempre tras un golpe contra un bordillo o bache profundo, conviene comprobar la geometría aunque el coche "no tire" de forma evidente.
- Muchos vehículos de fábrica no permiten ajustar la caída sin piezas adicionales (excéntricas o kits de ajuste); en preparaciones con suspensión rebajada suele ser necesario instalar estos kits para devolver la caída a valores razonables.
- Un desgaste en "diente de sierra" (bordes irregulares al tacto en dirección transversal) apunta a convergencia incorrecta, mientras que el desgaste concentrado en un solo borde apunta más a un problema de caída.