El turbocompresor usa los gases de escape (energía que de otra forma se desperdiciaría) para impulsar una turbina que comprime el aire de admisión. Más aire = más combustible posible = más potencia del mismo motor.
Diagrama turbocompresor — Kr7cmw0l / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)
Conceptos relacionados
- Turbo lag: retardo entre que se pisa el acelerador y el turbo alcanza presión efectiva. Más pequeño el turbo = menos lag pero menos caudal a altas RPM.
- Wastegate: válvula que desvía gases de escape para limitar la presión máxima de sobrealimentación y no dañar el motor.
- Intercooler: enfría el aire comprimido antes de entrar al motor. El aire frío es más denso → más oxígeno disponible.
- Los cojinetes del turbo se lubrican con aceite del motor — un turbo caliente necesita unos minutos de ralentí antes de apagar el motor para que el aceite lo enfríe.
Geometría variable y turbos gemelos
Los turbos de geometría variable (VGT/VNT) incorporan álabes móviles que cambian el ángulo con el que el gas de escape golpea la turbina, adaptando la respuesta a un rango más amplio de RPM en lugar de fijar un único tamaño de turbina. Son habituales en diésel, donde el rango de temperaturas de escape lo permite mejor que en gasolina.
- Turbos secuenciales o gemelos (twin-turbo): combinan un turbo pequeño (respuesta rápida a bajas RPM) con uno grande (caudal a altas RPM), o dos turbos iguales repartidos entre bancadas de cilindros en motores en V.
- Un turbo con juego axial o radial excesivo en el eje (se comprueba moviendo la rueda con los dedos tras desmontar la admisión) es señal de cojinetes desgastados, antesala de fuga de aceite y pérdida de rendimiento.
- La válvula de descarga (blow-off/diverter valve) libera la sobrepresión de aire al soltar el acelerador, evitando que la onda de presión frene bruscamente la turbina y proteja sus álabes.