El ESP (Electronic Stability Program) compara lo que el conductor quiere hacer (ángulo de volante) con lo que el coche realmente hace (sensor de guiñada). Si detecta subviraje o sobreviraje, frena ruedas individuales y/o reduce la potencia del motor para corregir la trayectoria.
Sensores que usa
- Sensor de ángulo de volante: sabe hacia dónde quiere ir el conductor.
- Sensor de guiñada (yaw rate): mide la rotación real del vehículo sobre el eje vertical.
- Acelerómetro lateral: mide la aceleración transversal del vehículo en curva.
- Sensores ABS: velocidad de cada rueda para detectar la que patina.
- El ESP puede frenar una sola rueda con precisión de milisegundos. Es obligatorio en todos los vehículos nuevos en la UE desde 2014.
Calibración y niveles de desactivación
- Tras sustituir el sensor de guiñada, el volante o realizar una alineación importante, muchos vehículos requieren una calibración con equipo de diagnosis para que el sistema vuelva a interpretar correctamente el ángulo neutro.
- El botón "ESP OFF" no suele desactivar el sistema por completo: en la mayoría de vehículos solo eleva el umbral de intervención (modo deportivo) o desactiva el control de tracción, mientras el control de estabilidad y el ABS de base permanecen activos como red de seguridad.
- El TCS (control de tracción) es un subconjunto funcional del ESP: actúa solo sobre patinaje al acelerar, mientras que el ESP también corrige la trayectoria en curva sin que el conductor pise el acelerador.
- Un testigo de ESP parpadeando durante la conducción normal (no solo en el arranque) indica que el sistema está interviniendo activamente por baja adherencia, no una avería.