Al tomar una curva, la rueda exterior recorre un arco mayor — necesita girar más rápido. El diferencial permite que ambas ruedas del mismo eje giren a velocidades distintas mientras siguen recibiendo tracción del motor.
- El diferencial abierto (el más común) envía el par al eje con menos resistencia — si una rueda patina en barro, todo el par se va a esa rueda y el coche se queda atascado.
- El diferencial autoblocante (LSD) limita la diferencia de velocidad entre ruedas, repartiendo el par más equitativamente — mejora la tracción en superficies resbaladizas.
- Muchos AWD permanentes usan diferencial delantero, trasero y central; otros sustituyen el central por un embrague multidisco o una caja de transferencia conectable.
- El ESP puede simular un LSD frenando selectivamente la rueda que patina — se llama frenado electrónico diferencial.