Al tomar una curva, la rueda exterior recorre un arco mayor — necesita girar más rápido. El diferencial permite que ambas ruedas del mismo eje giren a velocidades distintas mientras siguen recibiendo tracción del motor.
- El diferencial abierto (el más común) envía el par al eje con menos resistencia — si una rueda patina en barro, todo el par se va a esa rueda y el coche se queda atascado.
- El diferencial autoblocante (LSD) limita la diferencia de velocidad entre ruedas, repartiendo el par más equitativamente — mejora la tracción en superficies resbaladizas.
- Muchos AWD permanentes usan diferencial delantero, trasero y central; otros sustituyen el central por un embrague multidisco o una caja de transferencia conectable.
- El ESP puede simular un LSD frenando selectivamente la rueda que patina — se llama frenado electrónico diferencial.
Tipos de LSD y diagnóstico
- LSD de discos (embragues): paquetes de discos precargados que limitan el deslizamiento entre satélites; se desgastan con el uso y suelen requerir aceite específico con aditivo EP para fricción limitada.
- Diferencial Torsen: reparte el par mediante engranajes helicoidales sin discos de fricción; reacciona según la diferencia de par entre ruedas, no según la diferencia de velocidad.
- Bloqueo electrónico: algunos vehículos sustituyen el LSD mecánico por un embrague multidisco controlado electrónicamente que actúa en milisegundos según los sensores de estabilidad.
- Un zumbido que cambia de tono al levantar el acelerador suele indicar desgaste en la corona-piñón; un ruido solo en curvas apunta más a los satélites o a los rodamientos del diferencial.
- El aceite del diferencial (hipoide) trabaja a alta presión de contacto entre dientes y tiene su propio intervalo de cambio, distinto del de la caja de cambios.