La potencia que puede generar un motor depende en gran medida de la masa de aire que entra en los cilindros. Un atmosférico aspira gracias a la depresión creada por los pistones; un turbo o un compresor elevan la presión de admisión para introducir más oxígeno.
Comparación rápida
- Atmosférico: menos componentes, respuesta progresiva y menor carga térmica, pero obtiene menos par y potencia con la misma cilindrada.
- Turbo: recupera energía de los gases de escape y mejora la potencia específica. Necesita lubricación, refrigeración y control de presión; puede tener retardo de respuesta.
- Compresor mecánico: lo mueve el cigüeñal mediante correa o engranajes. Sopla desde bajas revoluciones, aunque consume parte de la potencia del motor.
- Comprimir aire lo calienta. Un intercooler reduce su temperatura, aumenta la densidad y ayuda a evitar detonación.
La presión de sobrealimentación no basta para comparar motores: también importan la temperatura de admisión, el caudal, la relación de compresión, el combustible y la calibración del encendido e inyección.
Recreación fotográfica didáctica generada para MotorSuiteLab.